Tanto Alejandro Gardel, como Ángel Téllez, no han tenido la materia prima suficiente para demostrar sus cualidades, viendo sus intervenciones silenciadas.
Jesús Chover se ha enfrentado en primer lugar a un bravo utrero al que ha saludado a portagayola, seguidas de cadenciosas verónicas y media de remate. Coloca en suerte ante el varilarguero con gaoneras vistosas. Inicia el trasteo con doblones sacándose al animal hasta la segunda raya, para instrumentar series de derechazos ante un novillo repetidor. Faena larga, de entrega desmedida, con fases de limpieza y otras algo más aceleradas, que finaliza con manoletinas previas a una estocada entera y trasera. La petición de trofeo clamorosa, que el usía deniega de forma injusta. Bronca y vuelta aclamada por un público que no entendía la decisión del palco.
Ante el cuarto, otro buen utrero, también se marchó Chover a la puerta de los sustos para jugársela todo a una carta. El varilarguero le ha dado de lo lindo. Tras banderillear con más voluntad que acierto, se hinca de rodillas en la boca de riego y cita al de Fernando Peña para instrumentarle una serie ceñida que revoluciona los tendidos. La faena ha tenido pasión de novillero y el astado, con fijeza y acometividad, ha sido un buen colaborador para ello. Resaltar una buena tanda de naturales, sobre todo un muletazo despacioso y eterno. En el epílogo, circular invertido, luquecina y pase de pecho. De nuevo, estocada trasera y petición de trofeos. En esta ocasión, el Sr. Presidente ha concedido las dos orejas.
Alejandro Gardel no ha tenido suerte en el sorteo. Ambos oponentes, ayunos de raza y transmisión no le han permitido la mínima posibilidad de lucimiento, han sido dos pozos sin agua ante los que el espigado novillero no ha pasado de estar aseado en sendos trasteos.
Por su parte, Ángel Tellez ha despachado un primer utrero noble, flojo y sin transmisión, intentando levantar el vuelo ante un oponente que apenas se podía mantener en pié. Con el que cerraba plaza, faena larga, ante un deslucidísimo animal que se ha puesto más que complicado a la hora de la suerte suprema y ante el que ha pasado las de caín para poder pasaportarlo. En este ejemplar se han desmonterado Juan Navazo y Niño de Santa Rita tras el tercio de banderillas.