Rocío
Cortizo, demandada por la familia de Víctor Barrio a través de la
Fundación del Toro de Lidia (FTL) tras la identificación de la Unidad de
Investigación de Delitos Tecnológicos, se retracta públicamente e
indemniza a la familia de Víctor Barrio “por los daños ocasionados”. La
FTL demuestra, de este modo, que el supuesto anonimato en las redes
sociales no impide la denuncia, identificación y posterior acción
judicial contra mensajes constitutivos de delito.
Madrid, 18 de enero de 2018 La
Fundación del Toro de Lidia ha logrado la primera victoria judicial
tras demandar los mensajes de una usuaria identificada por la Unidad de
Investigación de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional,
demostrando así que no cabe el anonimato y el refugio en las redes para
su denuncia y castigo. Tras el fallecimiento de Víctor
Barrio, la FTL puso a disposición de la Policía todos los mensajes que
podían ser constitutivos de delito y que requerían su implicación y
trabajo para ser localizados. Uno de estos mensajes fue el de Rocío
Cortizo. Tras su identificación, en representación de la familia de
Víctor Barrio, la FTL inició un procedimiento judicial que fue admitido a
trámite. Dadas las evidentes pruebas de que iba a ser
estimatoria la demanda presentada, se ha alcanzado un acuerdo homologado
judicialmente entre las partes. En este sentido, Rocío Cortizo ha
aceptado todos los pedimentos solicitados por la FTL para conseguir
evitar el juicio. Como consecuencia, la demandada ha
publicado un mensaje de retractación en el que considera que su
publicación en redes tras el fallecimiento de Víctor Barrio “supone un
grave atentado al honor de todos los toreros y, especialmente, de Don
Víctor Barrio”. Por este motivo, Rocío Cortizo afirma que
“corrijo públicamente este mensaje”, así como “me desdigo y lamento
profundamente los daños que he podido ocasionar”. “Me
comprometo a indemnizar a la familia del torero fallecido como modo de
reparación del daño ocasionado”, continúa el comunicado. En concreto, en
el acuerdo, la demandada se compromete a abonar una importante
indemnización económica en concepto de indemnización por los daños y
perjuicios ocasionados. Rocío Cortizo publicó en su red
social: “yo soy una persona que apoyo la muerte de todos los toreros y
aquellos que les defienden. Eso no son humanos, son basura. Por lo cual,
exterminio. No sé ni cómo podéis lamentaros por unos asesinos en
serie”. El acuerdo alcanzado con Rocío Cortizo recalca la
afirmación de la juez que dictaminó sentencia contra Datxu Peris: “las
redes sociales no pueden ser un subterfugio donde todo cabe y todo vale
desde la creencia errónea de estar amparado, oculto o protegido por un
perfil social”. Esta nueva victoria de la FTL demuestra
así que el supuesto anonimato en las redes sociales no impide la
denuncia, identificación y posterior acción judicial contra mensajes que
sean injuriosos, calumniosos o de cualquier otra naturaleza. Mensaje
de retractación que la demandada debe publicar en su perfil de la red
social Facebook: “Yo, Doña Rocío Cortizo Pires, por medio del presente
comunicado vengo a realizar expresa y pública rectificación del mensaje
publicado con fecha 13 de julio de 2016 en la red social Facebook donde
manifesté “Pues yo soy una que apoyo la muerte de todos los toreros y
aquellos que los defienden…eso no son humanos son basura…por lo cual
exterminio. A quién le guste bien y a quien no tmb yo de hipócrita no
tengo ni el blanco de los ojos y de inhumana menos ya que esos no son
humanos…no se ni como podéis lamentaros por unos asesinos en serie.”
Pues bien, es evidente que tal manifestación supone un grave atentado al
honor de todos los toreros y, especialmente, de Don Víctor Barrio
Hernanz, motivo por el cual corrijo y lamento públicamente este mensaje.
Manifestando mi pesar y solicitando el perdón por haber causado con
ello un agravio directo al honor y labor profesional, tanto de la
persona, como a la familia de Don Víctor Barrio Hernanz. Siendo que
tales expresiones no fueron afortunadas y no debieron utilizarse, me
desdigo de las mismas y lamento profundamente los daños que he podido
ocasionar. Así las cosas, y por la intromisión ilegítima en el derecho
al honor de Don Víctor Barrio y de su familia, me comprometo a
indemnizar a la familia del torero fallecido como modo de reparación del
daño ocasionado.”
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