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Ficha del Festejo
Con una tarde desapacible y con lluvia muy fuerte al final del festejo tuvo lugar la tercera corrida de rejones de la feria, que apenas congregó público, ya que solo se cubrió media plaza. Horas antes del festejo cayó una fuerte tormenta sobre Madrid hasta con granizo, luego amainó pero al final descargaron la nubes y gran parte de los aficionados tuvieron que buscar refugio en los altos.
 A hombros Sergio Galán Hoy a mí particularmente me ha gustado la corrida, ya que sin aspavientos ni estridencias, hemos tenido la oportunidad de ver torear a caballo por parte de los tres caballeros rejoneadores, todos debieron cortar como mínimo un apéndice, pero el rejón de muerte nos les fue propicio a excepción de Sergio Galán que cortó una oreja en cada uno de sus toros, eso le hizo merecedor de la Puerta Grande y con la de hoy ya van tres de tres.
Los cinco toros de Benítez Cubero y el remiendo de Pallarés lidiado en quinto lugar sirvieron, dando todas las oportunidades a los tres rejoneadores para alcanzar el triunfo, pero cuando fallan los aceros toda una buena labor se va al traste.
 Rui Fernandes citando en banderillas Hoy teníamos dos rejoneadores lusos y un hispano de la localidad de Tarancón; el primero en actuar fue el portugués Rui Fernandes, que estuvo muy pero muy bien ante sus dos toros, hizo de todo con las cabalgaduras, piruetas, cabriolas y otros alardes de jinete consumado, toreó con la muleta (la cola del caballo) de muy buena forma, clavó banderillas largas, cortas y rosas en lo alto del morrillo de las reses y cuando se podría llegar al triunfo, falló con el rejón de muerte en su lote, lo que le impidió cortar trofeo, pero sí logró saludar a la concurrencia.
 Sergio Galán en un quiebro El otro rejoneador luso era Joao Moura, que demostró estar muy placeado, con altos conocimientos de doma y técnicas de rejoneo, claro está que aún le falta un largo trecho para poder emular a su señor padre; pero tuvo una magnífica actuación que la emborronó con los rejones de muerte. Eso sí su caché quedó intacto, tanto como jinete como toreando y clavando los rejones de castigo y las banderillas ya sean cortas o largas.
 Joao Moura falló con el de muerte El caballero español Sergio Galán fue indiscutiblemente el triunfador de la tarde, cortando un apéndice a cada uno de sus toros, que fueron los mejores de este buen encierro. Logró encandilar al respetable, toreando con la cola de sus cabalgaduras como si fueran capote o muleta y no digamos clavando siempre en lo alto del morrillo, los rejones de castigo, las banderillas, las cortas. las rosas de adorno y ese par a dos manos que puso de pie a los aficionados. Hizo rodar sin puntilla a sus dos oponentes y en las dos actuaciones aparecieron de forma mayoritaria los blancos pañuelos. A D. Trinidad que presidía la corrida no le quedó otra que concederle los trofeos. Alcanzado una nueva Puerta Grande.
Yo que no soy muy aficionado a este tipo de espectáculos, simplemente por tener que ver seis toros para rejones, salí más que satisfecho del festejo; debido simplemente que vi torear a caballo, como lo hacían antes: Los Peraltas, Alvarito o Vidrié, todos ellos maestros en este arte.
Fotos: Nadlleli Bastida |
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