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Los filósofos de la relación espacio-tiempo tienen en la feria de San Isidro un campo de acción inagotable: miras al ruedo, primer toro, alzas la testa unos segundos y la vuelves a bajar, cuarto toro y lo mismo ocurre en el ruedo. Se pueden hacer todas las variantes que se desee, segundo y tercer toro, cuarto y segundo, sexto y segundo, primero y quinto,... Da igual; el espacio es el mismo pero el tiempo varía y lo extraordinario es que puede variar tanto hacia adelante como hacia atrás. La prueba irrefutable que confirma esta estúpida teoría mía es que siempre asistes a la misma patética escena en el ruedo. Tercios de varas convertidos en puro trámite, tercios de banderillas con más ventajas que una hipoteca de hace diez años, muertes eternas o silencios tristes. Semper Fidelis a San Isidro no importa cuán desastroso sea todo.
Paranormal también es que la plaza estuviese casi llena. El primer paranormal es este que escribe y asiste a la plaza pero cuidado que después van veintipico mil paranormales más. La unión hace la fuerza.
Y para paranormal lo de los Bayones. Descastado, sin figura ni presencia y dejando a las novilladas de Madrid en su sitio: muy por encima de una corrida de toros por presencia y peligro. Yo si fuese el ganadero hubiese pedido el indulto del tercero, el tuerto en el país de los ciegos. Y sólo se devolvió uno pero podían haberse ido tres. El que saltó de Fraile Mazas puso miedo en su mansedumbre, una de cal y otra de arena.
 David Mora al cielo De David Mora me quedo con el susto. El capote atrás y el cuerpo al cielo. Momentos tremendos que por caprichos paranormales del espacio no abrieron al hombre. De más nada; a mi el toreo que se contradice a sí mismo no me place precisamente por eso, porque no lo considero toreo sino una serie de movimientos más o menos rítmicos o acompasados sin motivo o fin alguno. Y que en medio haya un toro o lo que sea ni afea ni embellece un ápice la escena; es anecdótica su presencia.
El toreo despejado de Tejela y el infame lote con el que ha pechado no dan para espaciar el párrafo.
Y a Nazaré le ha faltado cuajo. Sin emoción. Muy acorde con la tarde. Lo importante no es el "cuanto" sino el "cómo": ya puedes dar "cuantos" muletazos quieras que si no los das "como" el canon manda la transmisión al tendido es nula.
La feria de San Isidro es paranormal. Voy a ver si Madrid de noche está acorde con la feria.
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