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Sin estar en Madrid, sino desde México -claro está-.
Por supuesto que nos gustaría ocupar un sitio en el tendido de Las Ventas durante todos los días de esta Feria de San Isidro, pero no es posible para todos quienes lo deseamos. Sin embargo, gracias a los alcances de la evolución tecnológica tenemos el privilegio de ver desde nuestros espacios las emisiones en directo o repetidas, y también, compartir estas líneas a todo el mundo.
Una de las primeras cosas que supimos al hacernos o tener conciencia de aficionados, es que Madrid es la capital del toreo. Pero apenas hace unos cuantos años que podemos tener pase directo para ver lo que pasa ahí. Así ahora, desde muchos lugares en el mundo, nuestro anhelo queda satisfecho en mejor medida, nutrimos más nuestra afición y tenemos más elementos para entender cómo y por qué San Isidro es el epicentro de cada temporada. Esto a su vez, genera mayor interés por la propia feria y consecuencias más allá de la agenda española. México no es la excepción. Por ello hemos querido contar cómo los vemos por la tele y desde esta perspectiva.
Primero, con ilusión; por un nuevo ciclo, y para 24 tardes. Con esperanzas de que podremos emocionarnos aún estando del otro lado de la pantalla, de admirar la magia del toreo -auténtico-, de contemplar y asombrarnos al y con el toro bravo. Y con el sello de la casa: la exigencia de las cosas bien hechas porque todos las merecemos. Ilusión y exigencia como puntualizó nuestro director.
 En los tendidos había suficientes huecos para que se hubiera sentado Nadlleli Los hechos nos han dado espacio para dedicar una larga introducción a este debut. Seguro que allá y aquí sentimos una emoción intensa con los primeros clarines. Aquí vimos el paseíllo y el resto desde el festejo desde muchos ángulos. Las entrevistas a los toreros que actuaron hoy, a Antonio Nazaré que lo hará mañana, a Justo Algaba que esbozó sobre la ropa taurina de diseñador.
Al final, ni Urdiales, ni Leandro, ni Morenito -el único de los tres que ha estado por estas tierras-, han aumentado su capital, por lo menos de cara al público mexicano. O por la materia prima, o por los alcances de cada uno.
La buena noticia es que en México, nos queda tarde, y de toros, 23 más.
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