Hola,
queridos amigos. Otro año más me da mi amigo Antolín la
oportunidad de enviaros mis diarias impresiones desde el tendido 7 de
la plaza de Las Ventas. Este año he estado a punto de borrarme de
aquí por discrepar rotundamente con uno de los informadores
habituales de este portal y no por motivos taurinos sino porque
introdujo comentarios políticos, queriendo hacerse el gracioso, en
uno de sus escritos. Y la realidad es que los aficionados a los
toros no lo somos por política, pues tanto los hay de derechas como
de izquierdas y cuando estamos en la plaza lo único importante es
que tanto toro como torero lo sean de verdad, para que de ahí surja
la emoción y nos pongamos todos de acuerdo...o no. Pero lo
importante es lo del ruedo.
Por
eso me enfadé y mucho y he estado a punto de dejar de escribir esta
sección. Pero sois vosotros, mis queridos y habituales lectores, los
que siempre me animáis a que os siga diciendo cómo responde,
respira y se manifiesta cada día este tendido 7, ése que según
dicen los entendidos si no estuviera en Madrid habría que
inventarlo, porque es el último reducto de afición que nos queda;
sois vosotros, repito, los que me habéis pedido que siga y por
vosotros lo haré. Especialmente va por por mis amigos franceses y
por los hidrocálidos de Ultramar.
Espero
tener salud y aguante suficiente para llegar hasta el final, pues si
en los años precedentes mucho antes de llegar al final estábamos
hartos de aguantar la porquería de espectáculos (salvo unas pocas
excepciones, claro) y deseábamos marcharnos a casa y no volver, en
esta feria de San Isidro de 2013 las perspectivas aún son menores
que antes. Malos carteles, pésimas y vulgares combinaciones,
figuritas con sus torillos, nula competencia y para colmo otro año
más caro sin los tres que más cobran, esto es: Tomás, Ponce y
Juli. Y ni a la empresa ni a la CAM se les cae la cara de vergüenza.
Es como si todos estuvieran compinchados.
El
primer y sonoro fracaso ha sido el que casi un 20% de abonos no se
han renovado y ya veremos cómo actúa la reventa en la mayoría de
los días. Por lo pronto, el día de la Comunidad en la goyesca
(bueno la de disfraces) menos de un tercio de aforo y eso que la CAM
reparte a sus ayuntamientos amigos entradas por los pueblos.
Es
una forma de matar la gallina de los huevos de oro. Estos taurinos lo
arruinan todo. Y cuando los pocos aficionados que quedamos nos
vayamos al otro barrio ¿quién vendrá a ocupar nuestro puesto? Pero
piensan en el pan para hoy y no en el hambre de mañana.
Por
eso en el 7 seguimos siendo PESIMISTAS, porque siempre decimos que un
pesimista es un optimista bien informado. Y hasta mañana, amigos.
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