Ficha del Festejo Tras lo ocurrido ayer, hoy hemos vuelto a la rutina siguiendo en lo que este año se ha convertido el largo ferial de San Isidro, es decir cuesta abajo y sin miras de que tenga solución. Lo más destacado de la tarde ha sido; la presencia en el palco de respeto una vez más la Infanta Elena, la excelente entrada, no se si por morbo o por la actuación de El Fandi y la repetición de Miguel Ángel Perera, el espontáneo que ni siquiera logró llegar a la cara del toro y el corte de coleta al final del soso décimo noveno festejo, de Julio Aparicio, nuevamente en Las Ventas se registró un casi lleno. Otra corrida procedente del mono-encaste Juan Pedro, mansa, descastada, sin fuerzas, incluido el sobrero de los Hermanos Fraile Mazas lidiado en cuarto lugar, los seis de Las Ramblas castaños o colorados de pelaje, de poco trapío para esta plaza y que apenas dieron juego, le damos un baja nota, el único que medio sirvió y digo bien fue el sexto; este ganado es una ruina. ¿Qué cual fue el peso medio en la báscula?, apenas 545 kilos. Nuevamente bronca para Aparicio, el público de Madrid no le perdonó una en su lote. El Fandi fiel a su estilo, incluso fallando con su fuerte las banderillas en el quinto, para el de Granada silencio en ambos. Perera se pegó el arrimón en el que cerró plaza, hizo las delicias de los nuevos aficionados con ese toreo seudo-moderno de posturitas, ¡ay si no llega a pinchar con el sable!. Aquí debía terminar la crónica, pero no sería completa.  Aparicio ejecuta la media Julio Aparicio por lo menos estuvo aceptable con el percal al saludar al que abrió plaza, pero de allí en adelante, con dudas y gindama todo fue cuesta abajo, terminando su desastre actuación con una puñalada trasera con la que fulminó al cornúpeta.
 Al último lo mató así Al toro del convento ni siquiera se molestó en recogerlo con el capote; un esperpento con el trapo rojo, no lo quiso ni ver, le tocó los costados para nuevamente y con el arma toricida en ristre darle una puñalada trapera al animal.
 Así recibió Fandi a su primero El Fandi al primero de su lote logró saludarlo con aceptables verónicas, galleando bien al llevarlo al jaco siendo aplaudido por el público, de pie puso a más de uno en el tercio de banderillas con su ya conocido numerito; luego ya con la muleta, siempre estuvo en su estilo, siempre al hilo del pitón y correctamente, de destacar un buen natural y allí terminó todo. Con la tizona, enfrontilado se fue detrás de la espada para dejar un estocada entera en el rincón.
Bonito y rematado era su segundo, eso sí escaso de fuerzas, con el capote verónicas siempre con el pasito atrás y con los rehiletes no estuvo acertado, peor aun con el trapo rojo; enviado al bóvido al destazadero de un pinchazo y una estocada entera tendida en buen sitio y para las mulillas.  Perera remata su intervención con el capote Un borreguito según calificó mi vecino de localidad fue el tercero de la tarde, eso si noblón y claro en sus embestidas al que Miguel Ángel saludó por delantales; de uno en uno fueron los pases por la diestra y por la zurda, buscó las palmas del vecindario, pero ni fu ni fa en ese tercio. Con la espada pinchó en dos ocasiones, para luego dejar una media un pelín desprendida de las que hacen daño.
 El broche de Perera a su faena fueron estas bernadinas Olés hubieron al término de cada tanda a derechas como también aplausos al salir toreramente de la cara del cuatreño, con la zocata los naturales de los modernos, otra vez con la diestra dándonos un sustito al inicio por descuidarse y perderle la cara, a partir de allí y en cercanías vino el arrimón con ciertas posturitas que ahora gustan abrochando con un circular invertido, para finalizar unas bernadinas de las que llegan a los tendidos. El ¡ooh! del público tras pinchar con el alfanje se sintió en toda la plaza ya que se las veían felices y dispuestos para sacar el moquero blanco. Rectificó de segundas entrando más que decidido en el segundo envite, para dejar un espadazo entero en el mismo hoyo de las agujas.
 Angel Otero saluda por un buen tercio de banderillas El único que sobresalió de los de plata fue Ángel Otero de la cuadrilla de Aparicio que tuvo que saludar montera en mano tras un buen tercio de banderillas . Otra tarde más de este San Isidro.
Fotos: Muriel Feiner |