Ha fallecido en Madrid Rafael Herrero Mingorance. A los 63 años de edad, nos dejaba uno de los poetas de la Fiesta. Y no solo por hacer poemas, que los hizo, sino porque cada palabra que de su boca salía referida a los toros, era un canto de sensibilidad y con su delicada prosa enamoraba a cuantos le escuchaban. Era desde la Cadena Ser desde donde impartía su magisterio y en las revistas escritas, como El Ruedo, nos dejaba sus "Alamares en su tinta". Siempre era una delicia leerle o escucharle. Publicó varias obras y entre ellas una llegó al teatro, "De miedo y oro". No llegó a ser más porque no quiso, pues le sobraba ingenio, conocimientos y gracia para llenar mil plazas de toros. Como muestra de cuanto antecede, vean el Padrenuestro torero que hizo popular y que refleja la sensibilidad, la poesía y la gracia castiza que llevaba dentro Padre Nuestro, que estás en los ruedos, bien rezado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu quite... Hágase mi voluntad, no la del toro, así en el triunfo como en el miedo. La suerte nuestra de cada día, dánosla hoy. No nos dejes caer en las malas tardes y líbranos de daño. Amén. Se nos marcha un compañero, un maestro, pero nos deja su obra y un recuerdo imperecedero. Todavía le escucho y recuerdo cuando deseaba que fallaran sus jefes en la asistencia a Las Ventas para escucharle a él hacer la crónica. Una delicia escucharle. Una pena su muerte. Descansa en paz y haz aficionados a todos los ángeles del cielo, que sin duda recitarán tu Padrenuestro Torero.
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