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Cuando uno mira lo que está ocurriendo en el mundo del toro bravo y, cuando las excusas son de diverso orden, voy a dejar a un lado el asunto del toro que, debería ser lo que más nos interesa, ya que, si no existe el toro bravo, la tauromaquia como tal, tampoco existe. Si analizamos, en igual forma, a los toreros que tienen preferencias con el tipo de toro y, los que se enfrentan a lo que salga por los toriles, creo que en igual forma, lo podemos dejar para después.
Por lo tanto, creo que es importante analizar al aficionado que, posiblemente, tiene también en algo la culpa de lo que está viviendo, al momento, la mejor de las fiestas en todo el mundo taurino. Veamos primero, “Aficionado, se aplica a la persona que gusta de una cosa o tiene interés por ella. O, a la persona que practica una actividad, generalmente, deportiva o artística, por placer y sin recibir dinero a cambio”. Y, si hablamos de un grupo de personas o, una afición, tenemos que “Una afición (también llamado hobby o hobbie y, a veces, también pasatiempo) es una actividad cuyo valor reside en el entretenimiento de aquél que lo ejecuta, que algunas veces no busca una finalidad productiva concreta y se realiza en forma habitual”.
Si volvemos al mundo del toro bravo, creo que debemos preguntarnos ¿qué le gusta al verdadero aficionado a la mejor de las fiestas? Por cuanto, la respuesta puede ser: arte en el ruedo, así los toros no sean bravos; al toro bravo, que es la esencia de la fiesta misma; si a los toreros que son figuras con “carretillas o monjas de la caridad”; o, si a los toreros que se juegan la vida en cada minuto, lidiando astados de cualquier ganadería, incluso las llamadas duras. Es decir, pueden ser estas respuestas o, muchas otras más.
Por lo tanto, creo que los empresarios de las temporadas taurinas en todo el mundo, tratan de armonizar estas situaciones y, al parecer, no han podido todavía hacerlo. Tenemos como ejemplo lo ocurrido en Madrid. Una afición que tragó con lo que le enviaron. Hubo para todos los gustos, aunque no mucho de sus “ídolos” pero, al final, los toros no fueron lo que todos esperaban y, eso dio paso a nuevos comentarios, señalando que al no estar las figuras, tampoco estuvieron los astados que eran comunes en esta feria. Sin embargo, creo que a la afición de Madrid, hay que darle un premio, porque pese a todo, estuvo presente.
¿Qué pasará en el resto del año taurino? Pronto comenzará la actividad en Pamplona y, durante estos días, en distintos lugares de España. También tenemos éxitos de toreros y de una de las ganaderías duras, como es Victorino Martín en Istres, Francia. Es decir, todos estamos pendientes de lo que vaya a ocurrir durante este año pero, aunque sea malo decirlo, quienes vivimos al otro lado del mundo, en la joven América y, más aún, en la mitad del mundo como en Ecuador, que pena que no podamos disfrutar de toda esa actividad, ya que, pese a que si vimos lo de Madrid y, veremos lo de Pamplona, del resto, solo leeremos. En fin, así es la vida y, trataremos de enterarnos al máximo, de lo ocurra en la fiesta brava, ya que, nuestra afición, no permite excusas.
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