El toreo a caballo ha alcanzado, en los últimos tiempos, cuotas insospechadas tanto a nivel artístico como técnico-táctico. Y es que cada vez más los toreros se hacen acompañar de mejores monturas que les facilitan un poquito más su complicada labor. La importancia y maestría de los caballos toreros es, en la actualidad, indiscutible. Por eso queremos conocer, poco a poco, a todos y cada uno de los toreros que llenan el aire de valor, belleza y armonía cada vez que pisan el albero de una plaza.
En esta ocasión nos acercamos a la bella localidad de Finestrat, en Alicante, donde trabajan y se preparan los caballos toreros de una de las máximas figuras del rejoneo en la actualidad: Andy Cartagena.
Pese a su exultante juventud, 25 años de edad, Andy lleva ya diez temporadas en activo. El joven recogió el complicado testigo que le dejó su tío Ginés al debutar en el homenaje que el mundo del rejoneo le brindó en Nimes en 1996. Al año siguiente comenzó su escalada de triunfos y tras tomar la alternativa en Castellón se presentó en Las Ventas, la primera plaza del mundo, donde empezó a desarrollar una carrera de éxitos imparable que nos lleva al momento actual, en el que Andy es ya una figura mundial de reconocido prestigio.
Tras bordear la sierra alicantina y desde lo alto de la angosta carretera que lleva a Finestrat se divisa la finca de los Cartagena. En la plaza de tientas se encuentra Andy dando carretón a una de sus célebres monturas. En la actualidad son cuarenta los caballos que componen la cuadra del joven benidormí, englobando en esta cifra, tanto las yeguas de vientre como los potros, en los que Andy tiene puestas muchas de las esperanzas de renovación futura de su elenco de artistas. Catorce, de estos cuarenta, son los caballos toreros que nos van a hacer disfrutar en las plazas esta temporada que acaba de comenzar y que, hoy, en Opinionytoros, puede conocer un poco más a fondo de la mano de su jinete. Andy Cartagena quiere mostrarle, querido lector, cómo son sus compañeros de éxitos y fatigas en su día a día, antes de vivir esa mágica transformación previa a pisar el albero de un plaza. A continuación podrá disfrutar de las imágenes de los caballos al desnudo, despojados de todo tipo de galas; en definitiva, en su máxima intimidad.
Al igual que en el toreo de a pie tres son los tercios que componen la lidia a caballo: salida, banderillas y muerte. Para cada uno de ellos el caballo debe reunir una serie de características básicas que, de alguna forma, le hagan más adecuado para destacar en uno u otro.
SALIDA
El caballo de salida debe ser un animal muy ágil, que se doble con facilidad en un palmo de terreno para, de esta forma, poder esquivar, rápidamente, la fuerte acometida del toro que sale por chiqueros con sus energías intactas.
Todo lo que acontezca en este tercio, a pesar de no ser excesivamente vistoso a los ojos del público, es de vital importancia para el desarrollo final del trasteo. De la labor que jinete y montura desplieguen en este tercio, de cómo paren al burel y le enseñen a embestir, de cómo templen su acometividad va a depender buena parte del éxito de su actuación.
Para desempeñar esta complicada labor Andy cuenta con tres equinos de bandera: François, Brujo y Maraca.
François: silla-francés, alazán, de diez años, que se caracteriza por la gran fuerza que posee en los posteriores, lo que le facilita doblarse perfectamente con los toros.
Cartagena lo describe de la siguiente manera: “François es un caballo muy noble que da la talla cada tarde, otorgando la medida del temple que cada toro necesita. La pasada temporada actuó en casi todas las ferias, siendo la regularidad su máximo exponente”
Brujo: luso-árabe, tordo, diez años, del hierro de Peralta. Es uno de los caballos veteranos de la cuadra del alicantino que destaca por su agilidad y poderío en los ruedos.
“Brujo es una máquina, puede con todos los toros, hace años que torea conmigo y en cada una de sus actuaciones siempre raya a un altísimo nivel, lo que me permite estar muy seguro delante de la cara del toro” – resalta Andy.
Maraca: yegua hispano-árabe, torda, de ocho años, nueva en las filas del rejoneador. Se caracteriza por su gran expresividad ante el toro y un cierto pellizco artista que imprimen a todas y cada una de sus actuaciones un duende especial.
“Maraca es hermana de padre de Esfuerzo, un caballo árabe de banderillas que ha toreado mucho conmigo. Resalta su buen carácter y la expresividad que posee cuando se enfrenta al toro. El año pasado destacaron sus buenas actuaciones en Valencia, Santander o Huelva, por ejemplo”.
BANDERILLAS
El segundo tercio es el más espectacular de los tres, pues permite desarrollar el lado más artista de jinete y montura. Los caballos de banderillas han de ser valientes para quebrar, arriesgados para meterse en los terrenos inverosímiles del toro y, sobre todo, artistas capaces de calentar, con su buen hacer, los tendidos de una plaza.
Para cubrir este tercio los rejoneadores preparan un número más elevado de corceles, pues son muchas las formas de expresión que tienen cabida en banderillas: de poder a poder, al quiebro, al cuarteo, al violín, tierra a tierra, paradinhas, etc...
Andy cubre perfectamente este tercio con seis magníficos caballos: Pericalvo, Magno, Manili, Bogotá, De Opus y Habano.
Pericalvo: lusitano, seis años, castaño oscuro, del hierro de Miranda de Pericalvo. Es un caballo nuevo en la cuadra del benidormí que se caracteriza por combinar perfectamente arte, temple y valentía.
“Tengo muchas ilusiones puestas en este caballo. Es nuevo en mi casa y va adquiriendo rodaje poco a poco pero ya me siento muy cómodo con él. Este año debutó en Murcia, en el Festival contra el Cáncer y toreó a un gran nivel. Confío en que se convierta en uno de los caballos más importantes de mi cuadra”.
Magno: lusitano puro, tordo en fase blanca, siete años, cuya principal cualidad es el temple que imprime a sus faenas, calando, de esta manera, hondo en los tendidos. Andy se siente muy acoplado con él.
“Magno es un caballo nuevo, del año pasado, que posee gran temple delante de la cara del toro, además llega mucho al público, pues realiza el toreo de verdad, dando siempre los pechos, exponiéndose mucho y otorgando emoción a todo lo que hace. Recuerdo con especial cariño la actuación de la pasada feria de Salamanca donde mostró a todos el altísimo nivel que posee”.
Bogotá: anglo-hispano, castaño, de doce años, del hierro de Cárdenas, muy espectacular en quiebros. Bogotá tuvo una actuación cumbre en la reciente Feria de Castellón donde realizó dos quiebros que sorprendieron gratamente a la afición.
“Este caballo es otra de las nuevas incorporaciones de mi cuadra para este año. Confío que va ser del gusto del aficionado pues posee mucho coraje y espectacularidad a la hora de hacer los quiebros”.
De Opus: lusitano, tordo, nueve años, hijo de Opus 72 de Álvaro Domecq. De Opus es un caballo majestuoso que cada vez que pisa una plaza nos recuerda a su famoso padre, no solo por su bella estampa sino, también, por el valor y el arte que desprende por los cuatro costados.
Andy lo describe con admiración y cariño: “Es un artista de los pies a la cabeza. Su toreo llega mucho al aficionado, gusta mucho a la gente que enseguida se identifica con él. Además realiza un pasagge bellísimo”.
Manili: lusitano, castaño, de once años, del hierro de Cabrera Aseinsao. Caballo con nombre de torero que cada vez que pisa el albero de una plaza nos trae al recuerdo al matador del mismo nombre, pues Manili se caracteriza por ser el todo terreno de la cuadra de Cartagena. Reúne valor, temple y arte, lo que le convierte en poderoso con todos los toros, ya sean buenos, malos o regulares. Además su especialidad son los quiebros invertidos al violín, que realiza con una pasmosa facilidad levantando, la mayor parte de las ocasiones, al público de sus asientos.
“Junto con Brujo y Polvorilla forma el trío de caballos más veteranos de mi casa. Manili es el capitán de la cuadra, puede con todos los toros, al bueno, lo ve enseguida y con los malos es regular y poderoso, facilitándome mucho la labor. Además es espectacular en los quiebros al violín”.
Habano: hispano-árabe, alazán, diez años de edad, que se caracteriza por su gran habilidad y por realizar ese toreo puro del gusto de la afición.
“Habano es un caballo relativamente nuevo, pues ha toreado sólo siete u ocho corridas, pero eso sí, ha rayado a un gran nivel. Es un animal muy ágil que me permite realizar unos quiebros espectaculares en la misma cara del toro. Su toreo puro llega mucho al tendido”.
MUERTE
El último tercio, el de muerte, quizás sea el más complicado de los tres, pues es de ley matar al toro en todo lo alto, en el hoyo de las agujas al igual que en el toreo de a pie. El problema surge cuando el animal ha aprendido a defenderse echando la cara arriba y tapando la muerte debido a que, durante el desarrollo de la faena todo castigo le ha venido impuesto desde allí. El rejoneador necesita culminar su trasteo de la misma forma exitosa que lo ha desarrollado, por lo que requiere un caballo “con gran corazón”, es decir, valiente hasta puntos insospechados, que le permita pisar esos terrenos inverosímiles en los que el toro es el único amo y señor.
El equino debe detenerse unos instantes para dar el tiempo necesario a su jinete de poder ver y clavar el rejón de muerte en el sitio adecuado. Para tal labor, Andy cuenta con la inestimable colaboración de cinco caballos toreros: Brasil, Trébol, Braga, Cique y Polvorilla.
Brasil: lusitano de largas crines, tordo, perteneciente al hierro de Casquinhas, con doce años de edad. Es el caballo de confianza de Cartagena para este último tercio, pues es templado y valiente a la hora de enfrentarse al toro.
“Confío mucho en él porque siempre se coloca en el punto adecuado para poder clavar, se deja llegar mucho a los toros y me facilita tremendamente la labor”.
Trébol: lusitano, tordo, cinco años, del hierro de Monte de Cisne, es un joven caballo muy temperamental, valiente y expresivo en el que Andy tiene puestas muchas esperanzas.
“Trébol es otra de las nuevas incorporaciones a mi cuadra este año. Es un caballo muy joven que aún está en rodaje, pero en el que confío plenamente pues tiene una gran expresividad a la hora de enfrentarse al toro y sobrada valentía”.
Braga: lusitano, castaño, siete años de edad y del hierro portugués de Braga. Es un equino tremendamente flexible que pisa los terrenos del toro con pasmosa facilidad, lo que transmite a su jinete seguridad a la hora de entrar a matar
“Braga es un caballo muy ágil, cuya principal virtud es doblarse mucho con los toros, saliendo del embroque de forma limpia y segura”.
Cique: lusitano, tordo, del hierro de Vasco Fraile, que con ocho años de edad, ha realizado una campaña americana muy completa, actuando prácticamente la totalidad de las tardes y rayando todas ellas a un magnífico nivel.
“Cique lleva conmigo dos temporadas solamente pero ya ha alcanzado un nivel superior. Es muy parecido, en su corte y su arte, a Brasil, ya que se dobla mucho con los toros y se los deja llegar muy cerca. Es un caballo muy importante”.
Polvorilla: jaca colina, hispano-árabe, castaña, de quince años de edad. Es el caballo más experimentado de la cuadra del joven rejoneador. Perteneció a su tío, Ginés Cartagena, y en la actualidad, en manos de Andy se ha convertido en un equino muy versátil y polifacético.
Cartagena lo describe con ternura: “Polvorilla es impresionante, es el caballo de mi cuadra que se ha enfrentado a más toros, y esa experiencia, adquirida con los años, se nota muchísimo en cada actuación. Fuera del ruedo es un animal con mucho carácter, muy temperamental. La pasada temporada actuó algo menos que en otras ocasiones pues intenté darle más sitio a Cique para que fuera rodándose un poco más, pero cada tarde que toreó lo hizo de forma extraordinaria. Es un caballo que me transmite mucha seguridad”
PASEÍLLO
Una vez explicado en qué consisten los tres tercios no podemos olvidarnos del paseíllo y los ejercicios de doma que jinetes y monturas realizan al inicio del festejo. Para el paseíllo los rejoneadores eligen caballos de bonita estampa, con una doma de alta escuela de gran nivel para ejecutar ejercicios complejos y muy llamativos: paso español, espalda al muro, paso atrás, piaffé, pasagge, etc., que sirvan de saludo y carta de presentación del binomio jinete-montura. Para esta labor Andy confía, principalmente, en Magno y Brujo.
Resulta curioso que ocho de estos catorce caballos, que forman la cuadra del joven rejoneador, sean de raza lusitana, Al preguntarle al torero el motivo de esta situación nos comenta: “Hoy día, el 90% de los caballos toreros son lusitanos. No existe un motivo principal sino que los portugueses se han encargado siempre de mantener un especial cuidado de esta raza. Además, son caballos muy buenos para el toreo, pues son más dóciles a las órdenes del jinete que otras razas. Los caballos árabes, por ejemplo, son más complicados porque tienen mucho más temperamento y además son más complejos de boca, es decir, no tiene tanta fijeza como los lusitanos porque al poseer peor boca mueven mucho más la cara y nos cuesta más trabajo iniciarlos en el toreo”.
Andy afronta esta temporada 2006 con ilusiones renovadas. “Apuesto por estos caballos, especialmente por Pericalvo y Magno, pues estoy convencido de que van a dar un vuelco importante a la cuadra. Afronto esta nueva temporada con mucha ilusión y pido a Dios que todo salga bien”
Antes de despedirnos le pedimos a Cartagena que nos haga una pequeña valoración de la situación actual del toreo a caballo. “El rejoneo está viviendo un momento muy dulce a todos los niveles. Existe mucha competencia entre los toreros, cada día hay más afluencia de público en las plazas y para los empresarios la corrida de rejones, seguramente, sea la que más dinero les de, pero existe un vacío importante en todo este panorama: la prensa. Los periodistas taurinos, en general, no saben de toreo a caballo y no muestran ningún interés por aprender. Yo quisiera romper una lanza a favor de América en este sentido, pues allí el rejoneo y el toreo, en general, se vive con una pasión desmedida, tanto para lo bueno como para lo malo, porque cuando el público se enfada las broncas son sonadas. En España hace falta gente nueva que se informe y aprenda de rejones y más iniciativas como la de Opinionytoros para dar al rejoneo el lugar que se merece”.
Pues agradeciendo su amabilidad y colaboración, y deseándole suerte en su andadura profesional, abandonamos la finca de uno de los más grandes del toreo a caballo en la actualidad: Andy Cartagena.