Cuco Sánchez (José del Refugio Sánchez Saldaña 1921-2000) compositor mexicano nacido en Altamira, Tamaulipas, fue creador de varias expresiones que integran textos de sus canciones.
Frases como: no soy monedita de oro pa’ caerles bien a todos, aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión, y la chancla que yo tiro no la vuelvo a levantar, arrieros somos y en el camino andamos, son verdades o sentencias dichas musicalmente.
Todas estas expresiones son usadas con frecuencia, quizá mencionadas sin saber que fueron hechas por un compositor al que no le ha hecho justicia la revolución, pero eso es otra historia. Hoy recordamos a Cuco Sánchez, con aquello de: ¡arrieros somos y en el camino andamos!, precisamente, de la canción Arrieros somos.

Nada garantiza la montera con los machos hacia abajo
Expresión que viene al pelo por el festival que hubo hace unos días en la ciudad de Puebla. Festival realizado en apoyo a Enrique el Cuate Espinoza, en el que desinteresadamente actuaron compañeros suyos, echándole la mano en estos momentos que necesita auxilio; ayuda física, moral, económica, afectiva, creo que de todo tipo.
Enrique, usted lo sabe, estuvo a punto de morir, no en sentido figurado ni metafóricamente, en realidad estuvo al borde de la muerte después de la cornada sufrida la noche del 5 de junio al entrar a matar a Doctorado de la dehesa de Reyes Huerta, en lo que fue su debut en la plaza angelopolitana. Sus compañeros, ganaderos, empresarios, echaron pa’lante.
Por supuesto también los medios de comunicación y el más importante: el público, que si bien no llenó el aforo de El Relicario, si vistió tres cuartas partes del coso poblano.
Caprichosa como es la vida, el triunfador de ese festival fue Arturo Macías, quien cortó dos orejas del novillo que cerró plaza.

El primer paseíllo de El Cuate en El Relicario
¿Qué habrá pensado Macías esa noche al acostarse a conciliar el sueño?
Se habrá acordado que él estuvo a punto de morir o quedar inválido por aquel percance en noviembre de 2007 cuando toreaba en su natal Aguascalientes y un toro le dio una maroma cayendo el diestro de cabeza.
Tal vez habrá pensado que él pudo haber sido quien recibiera el cate, porque los toreros están expuestos constantemente al riesgo y por eso, al igual que sus colegas, decidió torear desinteresadamente.
Cinco meses estuvo fuera de circulación Macías por aquella voltereta, menos tiempo de lo que El Cuate requiere para estar listo y seguir en la brega, porque quiere seguir toreando, así lo declaró al reportero Héctor Rangel de Televisa Puebla.
Qué diantres pensará en su soledad ahora que Arturo está en un sanatorio peruano a más de 4,000 kilómetros de distancia de su tierra con un agujero en la pierna derecha a consecuencia de una cornada.

Cuco Sánchez musicalizó verdades y sentencias
Él, al igual que Jorge Hernández Gárate, Rafael Ortega, Federico Pizarro, Jerónimo, Ignacio Garibay, quienes torearon por solidaridad el festival mencionado por un compañero en desgracia, saben que su profesión consiste en poner la barriga cerca de los cuernos, que la contingencia está en cada embestida de un toro, que la muerte ronda los ruedos aunque se disimule por el arte y el valor y que, como consecuencia, la frase de Cuco Sánchez les viene como anillo al dedo a todos los toreros: Arrieros somos...