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Fernando Marcet  
  Perú [ 03/11/2006 ]  
SEBASTIÁN CASTELLA, FIGURA DEL TOREO

Cerebro, corazón y cojones, la triple C de la tauromaquia es lo que debe tener quien desea hacerse un sitio en la fiesta brava. Es lo que le sobra a éste joven torero francés convertido en ídolo de la afición limeña. Tiene cabeza fría para resolver con técnica los problemas que le presenta cada toro; gran sentimiento, que pugna con la imperiosa necesidad de salir de su pecho para expresarse y sereno coraje, sin el cual no es posible el acto de fe y la entrega total que protagoniza cada tarde para hacer aquello que su corazón le grita y su cerebro le aconseja. Es un torero que se entrega siempre, jamás defrauda, entusiasma al aficionado y despierta afición en quien no la tiene, crea emoción por su gran exposición y los terrenos comprometidos que pisa.

El pasado miércoles 01 de noviembre, Sebastián Castella, volvió a brindarnos una gran tarde de toros de la que salio a hombros luego de cortar una oreja a cada uno de sus oponentes. Alternaron con él César Rincón, aguerrido maestro y poderoso muletero capaz de sacarle faena, casi, a cualquier cosa y Morante de la Puebla, artista por excelencia, con quien hay que esperar el momento y el toro propicios a su forma de interpretar el toreo para verlo en toda la magnificencia de ese arte que tiene encandilado a sus seguidores. Ambos diestros, sin cortar orejas, mostraron con estilos diferentes, las tendencias extremas que siempre han existido en la tauromaquia.

Los toros colombianos de Icuasuco, tuvieron edad, muy justos de presentación, algunos bonitos de tipo y bien armados, en general cumplieron en varas pero mostraron poca raza y dificultades.

César Rincón

Su primero, esmirriado de carnes y pobre de cuerna, olfatea el suelo, no acude a los capotes y, cuando lo hace, se frena. ¿Manso o burriciego? El presidente ordena el cambio. Alguno del tendido protesta porque “el reglamento no dice que hay que cambiar al manso”. Y qué, digo yo, el reglamento es sólo una pauta a seguir que el presidente debe interpretar y aplicar de acuerdo a lo que es mejor para el espectáculo y los intereses del aficionado que lo solventa. Ese bichejo era un grave atentado a todo ello e hizo bien en cambiarlo.

El que salió en su reemplazo no fue mucho mejor. Terciado, se escupe en varas y llega a la muleta calamocheando y derrotando arriba. Con maestría, Rincón lo saca de tablas con pases de tirón, lo sujeta en el tercio y le enseña a embestir. El toro gazapea y se detiene a media embestida. No hay mucho que hacer. La estocada es sin soltar,  baja y atravesada. Descabella a la primera. Pitos al toro. Silencio al matador.

Su segundo lo atropella al lancear y queda muy dolido. Romanea en un buen puyazo, clava los cuernos en la arena y se da un volteretazo al salir del caballo, que lo deja quebrantado. El presidente ordena el cambio pero el picador no se mueve de su sitio esperando indicaciones de su matador quien, luego de unos segundos, confirma la orden. En la muleta el astado muestra poca raza, tardea, se vence y berrea constantemente. Rincón, empeñoso, da todo de sí y se entrega en una faena porfiada y mandona logrando arrancarle muletazos que son uno a uno. Tres pinchazos y muchos descabellos terminan con el burel que es pitado en el arrastre. Se silencia la labor del matador que ha estado en maestro frente al peor lote de la tarde.

Morante de la Puebla

Sorprende verlo tan decidido lancear a su primero con el que, luego de fijarlo, logra dos buenas verónicas y media, que entusiasma al público. El toro recarga y sale quebrantado de un largo y mal ejecutado puyazo de Cristóbal Cruz quien rectifica y barrena. En banderillas destaca el Santi en su segundo par, en el que cita con el cuerpo al toro que le espera y se frena, aguanta una enormidad antes de clavar. No es la primera vez que le vemos hacer esto al buen subalterno pues lo hizo –y de manera superior- en el tercer toro de la corrida anterior. Con pases por bajo, Morante lo saca al tercio donde instrumenta bellos y templados naturales, con ritmo y cadencia, bajando la mano. Sigue con series cortas por ambos pitones a un toro soso, con poco recorrido, que le hace perder pasos. Un artístico molinete invertido y dos trincherazos de pintura adornan su larga faena que se desenvuelve al compás de los cadenciosos olés del público; la música sólo se hizo presente cuando estaba dando los últimos muletazos. La estocada, desprendida, hace rodar al toro sin puntilla y buena parte del público pide la oreja que el presidente no concede. Todo queda en ovación que el matador agradece desde el tercio, negándose a dar la vuelta al ruedo.

Su segundo se arranca antes de tiempo al caballo de Yaco II quien resiste, con solvencia y profesionalidad, las varias acometidas del burel en un prolongado y bello tercio de varas que, habiéndose iniciado en puertas de cuadrillas, terminó casi en el centro del ruedo. Palmas al toro y a éste joven picador que no deja de sorprendernos gratamente, cada tarde en la que actúa. El toro, bravo pero con poca raza, queda quebrantado, berrea, se raja  y se refugia en tablas en donde el matador lo consiente y lo lidia con dificultad pues el burel se defiende y gazapea. La faena va a menos y termina con media estocada baja y atravesada, saliéndose de la suerte. Tarda en doblar y descabella. Pitos al toro -no obstante su buen desempeño en el caballo. Silencio al torero.

Sebastián Castella

Con el mejor lote, hizo vibrar las estructuras de Acho cuando el público se puso de pie para ovacionar diferentes momentos de la lidia a sus dos toros, a los que desorejó. A su primero, un colorado ojo de perdiz -que a la postre resultó el mejor del encierro-  lo recibió con verónicas a pies juntos para luego despatarrarse en otras que remata con una media pinturera. El toro toma bien una vara, de la que sale suelto. Castella hace un extraordinario quite en el que combina chicuelinas con tafalleras, en la última de las cuales cambia el viaje del toro haciéndolo pasar por el lado opuesto al que fue citado. Explosión de júbilo del público que le aplaude entusiasmado. En banderillas Denis Castillo parea bien por ambos lados y es obligado a desmonterarse, bien por este subalterno que está haciendo gran temporada. La faena de muleta la inició con aquello que se ha convertido en sello de su particular estilo de torear: el cambiado por la espalda combinado con el de pecho. Quien lo aprecia por primera vez pega un salto del asiento pues le resulta inverosímil y escalofriante ver cómo, con los pies juntos, clavados en la arena, se pasa al toro tan cerca, por delante y por detrás, sin moverse un ápice y repitiendo la hazaña una y otra vez. Para hacer esto hay que tener mucho valor, no sólo por el peligro que encierra el riesgo cierto de una cornada, sino por el compromiso que asume el torero frente al público poniéndose el pendón alto al inicio de la faena cuyo tono habrá de mantener para alcanzar el éxito. Series largas de muletazos por ambos pitones, templados, ligados y bien rematados, molinetes y circulares. Todo realizado sin prisas, con ritmo pausado y serenidad pasmosa que hace más bello el momento y reviste de calidad una estupenda faena que termina, según su costumbre, con manoletinas. Mata de pinchazo y estocada y le conceden una oreja.

Con su segundo la faena fue distinta porque distinto fue el toro. Soso y derrotando arriba, el burel presentó muchas dificultades para la lidia. Toma un largo  puyazo de César Caro -que aguanta sin barrenar- del que sale suelto; espera y hace hilo con los banderilleros que se ven obligados a tomar el olivo con premura y poca elegancia. Con la pañosa lo saca a los medios en donde aguanta la descompuesta embestida del burel hasta que logra someterlo, obligándolo a embestir con muletazos mandones y templados, en series ligadas y bien rematadas, siempre en su estilo parsimonioso y seguro. Mata de estocadón y descabello y se le concede la segunda oreja.

 
   
 
   
Luis Guillermo Deza 06/11/2006  
 
De la Calidad de los Toreros,no hay nada que Discutir.2 Puntos : 1.-Acho Plaza de 1ra,Porque traen Desecho de Ganado,Historia que se Repite,Año tras Año (Salvo Honrosas Excepciones);2.- Acho es Plaza de Toros No una Cantina,deberia de Hacerse algo al Respecto,Tarde tras Tarde,se Ven Espectaculos Fuera de Lugar en los Tendidos,Efectos del Alcohol Consumido.Demos a Acho la Categoria que Merece.
 
   
Ruth Arlae Lopez 05/11/2006  
 
ponganse de aucerdo de que corrida se esta hablando en este documento, y cuando esten seguros. me comunican. ¡ otra de estas¡, y me mareo.
 
   
Manuel Gomez 05/11/2006  
 
mañon la corrida que habla marcet es miercoles 1 de noviembre no domingo creo que el horario de verano le afecto mucho.
 
   
Sergio Manon 04/11/2006  
 
Estimado Sr. Marcet, leo con delite su espléndida crónica pero me surge una duda: o fueron engañados ustedes en Perú o a nos engañaron a nosotros en Guadalajara, México ya que precisamente el domingo anterior César Rincón toreó aquí un mano a mano con Zotoluco. Que ustedes la pasen bien!
 
 
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