inicio / opinion y toros
 
   
   
Inicio
Editorial
Opinión
División de Opiniones
El Arte del Rejoneo
Reportajes
Mano a Mano
Tribunas
Noticias
San Isidro
Enlaces
Novedad Quiénes somos
Buscador OyT
   
 
Previsión del tiempo para MADRID
 
 
Gracias por seguir con nosotros

Antolín Castro  
  España [ 12/08/2005 ]  
LA DIVISION DE OPINIONES

Existe una jerga taurina, tan utilizada en la vida ordinaria, muy rica en matices. Se puede mantener una conversación, de lo que sea, a base de utilizar ese lenguaje tan propio del mundo de los toros. Nuestra querida compañera María Corbacho, nos lo relata en su último artículo a propósito del arte; del arte en el cine. Una directora de cine francesa, se expresaba con gran naturalidad en esos términos tan taurinos y eso la llevó a deducir que el arte encuentra sus fuentes en los mismos lugares.

Bueno, eso decía ella en su artículo, pero yo voy a ir por distintos derroteros. He llegado a la conclusión que de entre las frases y vocablos que se utilizan para definir el resultado de un festejo, ha desaparecido prácticamente la división de opiniones. Eso ha de tener una explicación y es por ello que voy a intentar llegar alguna parte con este artículo.

Lo más común, y lo más deseado, es la oreja: una oreja o dos orejas y, no digamos, dos y rabo. Eso es lo que les gusta a los toreros, a sus representantes, a los públicos en general y seguramente a las empresas. Mas dudoso es que eso guste a todos los aficionados. Los aficionados auténticos son muy suyos y esas concesiones, muchas de ellas y por esas plazas de Dios, saben perfectamente que se deben a distintos motivos, entre los que, más de las veces deseadas, no está precisamente el haber estado muy bien con capote y muleta y, qué decir, de las espadas. Pero queda tan bien eso de una oreja o dos orejas que cualquiera que discrepe es un hereje.

También, en tono menor, gusta la vuelta al ruedo, ovación con saludos, aplausos y palmas, pero casi nada los silencios y los pitos. De las broncas, ya no hay nada y es mal síntoma, pues significa que de los toreros en general pasa bastante el público espectador. En el siglo pasado, hay que ir empezando a hablar y escribir así, hubo muchos toreros que eran abroncados con frecuencia y lo eran pues los aficionados, -antes esos eran muchos más que el público espectador- esperaban de ellos y cuando no quedaban satisfechos con su actuación, los abroncaban sin contemplaciones. ¡Qué tiempos!. No volverán.

Pero volvamos al eje de nuestro escrito de hoy: La división de opiniones. Ésta era fruto del sano enfrentamiento entre partidarios de los toreros o de sus faenas y de aquellos otros que no tenían la misma visión de lo sucedido. Eran frecuentes también estas situaciones y todo era debido a que en la plaza había mucha gente, muchos aficionados y muchos toreros que levantaban pasiones. Ahora, sin esa pasión necesaria para que sobreviva este maravilloso espectáculo, todo es de sumo ordinario, pura rutina en muchas de las ocasiones y al poco interés que despiertan los toreros hay que unir el soporífero comportamiento de las reses que se lidian.

Todo esto concluye en un conformismo absoluto y decadente que en nada invita a dividirse al público presente. Hete aquí que todavía hay una plaza donde esto sucede con bastante frecuencia, y eso que debería hacer sentir que la fiesta está viva, es calificado por los conformistas, en muchos casos, taurinos y voceros triunfalistas como que unos energúmenos y mal educados quieren reventarlo todo. Si eso lo sostienen gentes de menos de cuarenta años, tendrá un pase por no haber tenido oportunidad de conocer otras épocas más vibrantes de la Fiesta; pero que lo sostengan quienes tienen más de esa edad, incluso superen los cincuenta, no solo es sospechoso, sino que es en sí mismo un despropósito.

En las plazas se armaban unas de mucho cuidado. Lo aberrante de tirar almohadillas en la actualidad era casi el pan nuestro de cada día y los toreros se llevaban unas broncas de aúpa. Las divisiones de opiniones en la plaza, que la hacían ese foro que ahora los cursis quieren que sea un “silencio de respeto”, eran un gallinero de tantas y tantas voces como salían de los tendidos y, como consecuencia de ello, la polémica estaba servida. De todo ello se servía la fiesta y las carreras de los toreros adquirían más grandeza, pues eran igual de aplaudidos que criticados. Una fiesta viva y dinámica, donde cabía el dicho taurino de “el quite del perdón” y "el que tiene la moneda la puede cambiar en cualquier momento”.

Todo eso hoy está obsoleto. A los toreros no se les puede decir nada, pues muchos se encargan de llamar de todo a quien se atreva. Un proteccionismo que está perjudicando el verdadero sabor y olor de la profesión grandiosa de torero. Precisamente por lo que representa esta profesión, llena de miedos y riesgos, además de la necesidad de la inspiración, -hoy en desuso ante el ganado a lidiar- los toreros eran fáciles presas de altibajos permanentes lo que hacía que sus seguidores se enfadaran y sus críticos aprovecharan para aumentar la andanada de críticas. División de opiniones que tenían reflejo en el estado de ánimo y de superación de los toreros y que levantaba ecos y ruido ante la sociedad en su conjunto, enterándose de que la Fiesta existía.

Ya no hay división, sólo comodidad; pero tampoco existe fiesta en autenticidad. Ni los toros, ni los toreros ni los aficionados son lo que eran ni lo que deberían de ser. La División de Opiniones se ha quedado en una sección de Opinionytoros.com a la que, por cierto, les invito a participar. Un sitio donde discrepar y discutir pero en serio y en un afán constructivo. Si no lo han hecho todavía, deben de hacerlo. Nosotros no queremos que se pierda la división de opiniones.

 
   
 
   
Antonio Casas 13/08/2005  
 
Una vez más se pone el dedo en la llaga. Como dice el Sr.Martínez este portal es un éxito pues ha abierto de par en par las puertas para que se ventilen las cosas de la Fiesta. Hace falta ventilar y encima nos dejan hacerlo a nosotros. No es lo mismo comentar unos carteles o una reseña, como otros, que ir al grano. Gracias opinionytoros.
 
   
Rafael Martinez 13/08/2005  
 
la division de opiniones existe pero entre pocos, y en cuestion cibernetica a veces porque hay paginas taurinas que limitan a opinar lo que uno quiere. entonces como promulgar algo cuando hay censura. gracias a esta pagina uno puede dar su opinion sea cual sea. este portal es un exito. felicidades. por ahi dicen que la verdad incomoda...esto por los figurines.
 
   
Alejandro Tellez 12/08/2005  
 
al no existir toreros que interecen. no tiene caso abroncar y pitar a estos toreros actuales, POCA PERSONALIDAD,Y ARTE, hoy se estila pitar y abroncar a las empresas. trinqueteros en su mayoria. y de vez en cuando al ganadero, ademas con plazas de cemento, no tiene caso. cuando regresen los tiempos de MANOLETE,SILVERIO,C.RIVERA,M.MARTINEZ, Y OTROS, entonces si valdra la pena, tomar partido.
 
 
  haznos tu página de inicio   
 
EL FINAL DE UNA ETAPA
LLEGAMOS A DONDE QUISIMOS. PUNTO Y SEGUIDO
ETERNAMENTE… GRACIAS
Op. / Castro
Editorial del Mes
Op. / Plá
EL FINAL DE UNA ETAPA
LLEGAMOS A DONDE QUISIMOS. PUNTO Y SEGUIDO
ETERNAMENTE… GRACIAS
 
D. MÁXIMO GARCÍA PADRÓS: El Ángel de la Guarda de los toreros
¿QUÉ HA SIDO LO MEJOR DE LA TEMPORADA 2018?
LA FERIA QUE LO CAMBIA TODO
Mano a mano
Div. Opiniones
Reportajes
D. MÁXIMO GARCÍA PADRÓS: El Ángel de la ...
¿QUÉ HA SIDO LO MEJOR DE LA TEMPORADA 2018?
LA FERIA QUE LO CAMBIA TODO
 
TOROS EN QUITO: DE MAL EN PEOR /
UNA ETAPA MÁS /
NO VALE RENDIRSE /
Op. / Ecuador
Op. / España
Op. / Venezuela
TOROS EN QUITO: DE MAL EN PEOR
UNA ETAPA MÁS
NO VALE RENDIRSE
TODAS LAS NOTICIAS DE CADA PAÍS
España   Francia   Portugal   Colombia   México   Ecuador   Perú   Venezuela 
 
Oyt en Facebook
 
Oyt en Twitter
 
 
     
 
 
 
     
escucha el pasodoble  
 
 
   
  opinionytoros.com  
© diseño web BIT FACTORY, S.L.
Antolín Castro Luis Pla Ventura