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Plaza portátil El Pilar, paupérrima entrada, quizá unos 200 asistentes.
Dos novillos de Reyes Huerta bien presentados para festival, bravos, sobre todo el segundo.
Uno de Olivares de menor presencia, pero aceptable, que peleó en varas.
Emiliano Gamero: silencio.
Los Forcados Amadores de Puebla: ovación
Jerónimo: al tercio.
José Mauricio: oreja.
 El Paseíllo, mucho tiempo después de la hora anunciada Unos días antes del festival se presentía el petardo.
El festival taurino que se realizó en la plaza portátil El Pilar, anunciado hace escasos 12 días se llevó a cabo a medias, porque de los siete toros anunciados solo se lidiaron tres. El festejo inició con 135 minutos de retraso, sin luz natural y con mala iluminación de la plaza; sin que nadie diera alguna explicación a los pocos aficionados, cuando mucho unos 200, que se dieron cita. Luego se supo que el retraso y la suspensión fueron por cuestiones de dinero.
Partieron plaza todos los anunciados: El rejoneador Emiliano Gamero con los forcados Amadores de Puebla, Jerónimo, José Mauricio, Arturo Saldívar, Juan Pablo Sánchez, Héctor Gabriel y José Arreguín, solo actuó el rejoneador con los forcados, Jerónimo y José Mauricio. Cuando debieron anunciar al cuarto, se desprendieron del burladero de matadores todos los toreros, se despidieron del juez y abandonaron la plaza. Eran las 8:10 de la noche.
El que entendió, entendió. Sin explicación alguna el festejo se dio por terminado, ante la ira y algunos gritos de protesta de los asistentes.
 Unos cuantos en la plaza Ya en el ruedo, gran actuación de los Forcados Amadores de Puebla, que hicieron la pega al primer intento a cargo de Paco Aguilar. El novillo bien presentado de Reyes Huerta tuvo bravura. Hubo momentos interesantes de Emiliano Gamero, se castiga en demasía a los toros por parte de los rejoneadores así que el jinete batalló para matar, inclusive echó pie a tierra ejecutando varios descabellos de fea manera. Hubo un susto cuando el jinete y la cabalgadura cayeron frente al cornúpeta.
Jerónimo, a otro bravo novillo de Reyes Huerta, lo recibió lanceando a la verónica con mucho temple y hondura. Se llevó un susto al realizar una tafallera en el quite. Destacaron dos tandas por el lado derecho, por el izquierdo el asunto no fue sencillo, el astado era incómodo y El Jero no reculó, estuvo mal con la espada. Al terció el torero y palmas al novillo en el arrastre.
Buenas las verónicas de recibo de José Mauricio, un buen puyazo de Alfredo Ruiz a un cornúpeta que empujaba con fuerza. El matador quitó con tres verónicas. Inició su labor muleteril por el lado derecho con dos tandas muy buenas, después hubo otros muletazos de buena factura. La espada quedó baja pero la gente solicitó la oreja que le fue concedida.
Y chin… inesperadamente se acabó el festival.
Fotos: Jaime Oaxaca.
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