Con un cuarto de plaza se han lidiado novillos de Nazario Ibañez, bien presentados, de juego variado, mansitos destacando 1º y 4º Cayetano García, ovacion tras aviso y ovacion tras aviso Emilio Huertas, ovacion y ovacion tras aviso Juan Ortega, ovacion tras aviso y silencio tras dos avisos.  Foto archivo El fuerte viento y los avisos -hasta seis- han sido los protagonistas esta tarde en el segundo festejo de la Virgen de los Desamparados. La terna no se ha cansado de estar ante la cara de los utreros con el hierro de Nazario Ibañez que han gozado de una buena presentación pero que han pecado de un punto de mansedumbre a excepción del lote que ha correspondido al valenciano Cayetano García.
Y es que Cayetano ha podido obtener trofeos los dos animales que le han tocado en suerte pero por unas cosas u otras no ha redondeado ninguna de las dos faenas. A su primero, un colorao que ha flojeado en el primer tercio para venirse arriba en banderillas, lo ha toreado con verticalidad y fases de buen gusto. El de Nazario repetidor y con mucha calidad se desplazaba con clase humillando una enormidad por ambos pitones derrochando nobleza a raudales. Sus dulces embestidas no han sido aprovechadas por su matador por el fuerte viento reinante, sufriendo algunos enganchones que no han permitido la comunión necesaria con el respetable. El mal uso de la espada le ha pribado de obtener un trofeo, siendo aplaudido el astado en el arrastre. El cuarto ha tenido motor y transmisión pero le ha faltado humillar. Varias series de derechazos han trenido ligazón e importancia, mandando el de Nazario en todo momento. De nuevo un sainete con los aceros. Lástima. Emilio Huertas ha mostrado oficio toda la tarde. Ante su primero ha manejado con soltura el capote, manseando el novillo al sentir el hierro en sus encuentros con el del castoreño. Ha saludado José Otero tras un buen tercio de banderillas. El animal ha llegado muy entero al último tercio, con genio, y Huertas ha estado muy decidido superando las adversidades, tanto las del animal como las climatológicas, tirando de valor en un trasteo largo. Lo peor sin duda la estocada caida. El quinto, el menos ofensivo del encierro, ha ido de mas a menos. Faena sin apreturas dejando la muleta siempre puesta ligando varias tandas por el pitón derecho. Tras ser volteado sin consecuencias el se ha parado y no ha querido mas batalla. Juan Ortega tiene un corte clásico que gusta a los buenos aficionados, no obstante se le ve bisoño y tiene un serio problema con la utilización del fleje. Su primer enemigo, un burraquito que ha causado gran desconcierto en los dos primeros tercios, ha sido una prenda. Sin la mas minima fijeza igual pegaba arreones que miraba los tendidos, gazapeaba y media continuamente al chaval que ha estado muy firme y le ha robado algunos muletazos sueltos aunque ha sido imposible el lucimiento. El sexto ha sido un mentirosillo. Parecía que podia haber triunfo tras el inicio de faena con unos doblones muy toreros sacándose al novillo hasta la segunda raya, pero pronto ha protestado el utrero marchandose a tablas al verse podido, en donde Ortega se ha pegado un buen arrimón. No le veía la muerte con los aceros y a punto ha estado de escuchar los tres avisos. Se esperaba mas de la novillada de Nazario Ibañez tras su éxito en Madrid hace unas semanas pero la condición a excepción de primero y cuarto no ha sido la mas propensa para el éxito, aunque a decir verdad, seguro que sin el fuerte viento que ha azotado hoy en Valencia hubiesen dado mayores posibilidades de lucimiento. |