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Morenito de Aranda  
  entrevista de Pla Ventura [ 26/10/2006 ]  
MORENITO DE ARANDA: LA ILUSIÓN POR BANDERA

Confieso que, tras hablar con Morenito de Aranda, me he quedado  perplejo ante las ilusiones de este jovencísimo diestro que, como explico, teniendo la ilusión por bandera, al parecer, para él no existen obstáculos insalvables y, si se salvara la carrera de un torero con su sola convicción, Morenito de Aranda es el torero más convencido en si mismo de cuantos aparecen por el escalafón; seguro que todos los diestros son conscientes de sus aptitudes pero, lo de este muchacho, raya en lo insospechado, de ahí que haya calado dentro de mi alma de aficionado.

Existen toreros que, además de su ilusión, por la tierra que han nacido, en la misma, suelen encontrar algo así como un valor añadido a sus verdaderas posibilidades y, por el contrario, Morenito de Aranda, según mi leal saber y entender, por haber nacido en tierras norteñas de nuestra Península, allá por tierras de Burgos, dicha circunstancia, la podemos calificar como un agravante hacia sus posibilidades; claro que, como él confesara, un artista puede nacer en cualquier confín del mundo y, en honor a la verdad, al diestro burgalés, le asiste toda la razón. Mucho me temo que él, sin duda alguna, es un claro ejemplo de lo que digo.

En esta feliz idea de promocionar a los jóvenes valores que, en realidad, son aptos para el toreo, sencillamente por las condiciones que atesoran, no se nos podía pasar por alto a Morenito de Aranda, un joven valor que hace honor a su pueblo con su nombre y que, a no dudar, muy pronto, el toreo entero, hablará de sus éxitos. Por el momento, en esta temporada, ha sumado casi veinte festejos que, para un torero novel no está nada mal. Analizada su trayectoria, adivino que, detrás de sus éxitos hay un gran gestor que, a la sazón, no es otro que Carlos Zúñiga.

-Torero: eso de Morenito de Aranda me suena como a sudamericano, con todos los respetos para los compatriotas de allende, toreros y ciudadanos de cualquier tipo y condición. ¿Me quiere explicar lo de Morenito?

Cosa de chicos. De pequeñito, en el colegio, empezaron a llamarme morenito porque, en realidad, era bastante negrito, dicho con todo el cariño del mundo. Así empezó la cosa y, de tal manera, el primer día que me vestí de luces, pensando que con mi nombre de pila, Jesús Martínez, apenas podría decir nada, yo mismo me bauticé como Morenito de Aranda; Morenito por lo moreno y Aranda, por ser mi pueblo.

-Son ustedes bastantes, la nómina de diestros que sueñan con la gloria; en realidad, muchos serán los llamados y pocos los elegidos. ¿Lo ha pensado usted alguna vez?

Por supuesto; y no me arrepiento para nada. Es cierto que, la nómina es elevada, muchísimo más de lo que nunca pudiéramos imaginar pero, la carrera de torero está pensada únicamente para personas muy especiales y yo quiero ser uno de ellos. Seguramente, para cualquier mortal, mi profesión quizás sea una de las más difíciles del mundo; por el riesgo que entraña, por las pocas oportunidades que existen por aquello de ser muchos; por mil razones que, aunadas, logran que, cuando se llega, el éxito nos sabe a gloria.

-Veo que esgrime usted una filosofía muy particular pero, en realidad, no me ha contestado a mi pregunta. ¿Cree de verdad poder llegar a la meta?

Estoy convencidísimo; de lo contrario, ya hubiera abandonado. No soy hombre de perder el tiempo ni, por supuesto, hacérselo perder a los que están a mí alrededor; lo mío es muy íntimo, como brotado del fondo de mi alma y, como quiera que tengo condiciones para ser torero, de ahí mis creencias.

-Y el hecho de haber nacido en Aranda de Duero, provincia de Burgos, lo lleva usted como un galardón en su alma y en su cuerpo. ¿No se ha sentido discriminado por haber nacido en una tierra, digamos poco propicia para su profesión?

Nacer es una circunstancia que nadie elige; sin embargo, el querer ser algo en la vida, eso si es decisión muy personal y, pese a todos los obstáculos, yo quiero ser torero y, si se me permite, en el camino estoy. Seguro que, en Sevilla o Salamanca, por citarte dos ciudades muy taurinas, con toda seguridad que, en dichas tierras, muchos lo han intentado y han fracasado en su empeño; con mayores o menores facilidades, no es la tierra lo que ayuda, son las convicciones de cada cual y, por tanto, asumir todo el riesgo que entraña esta bendita profesión. A veces utilizamos estereotipos que, en nada nos benefician; por ejemplo pensamos que, un gran literato, tiene que ser de Madrid y, sin embargo, Sánchez Dragó, nació en Soria; que un torero fantástico tiene que ser andaluz y, Manzanares, padre e hijo, nacieron en Alicante; mil ejemplos podría darte para que convenciéramos a todo el mundo que, lo que en realidad vale e importa son las condiciones de cada persona para desarrollar aquello que ama.

-Según he podido leer por ahí, respecto a usted, en la feria de Gijón y a tenor de sus actuaciones, pude comprobar que le regalaron las lisonjas más bellas por parte de toda la crítica española y, según me temo, sin pagar usted nada. ¿Es este su más grande logro?

En realidad, yo no suelo pagar nada ni a nadie; mejor dicho, les pago a todos con el arrebato que puedan sentir con la emoción que puedan gozar con mi toreo; cuestión del alma, como antes decíamos. Es cierto que, me siento muy feliz de que todos tus compañeros, los que han tenido la fortuna de verme, se han sentido emocionados y, la dicha suele ser muy grande; si un torero convence al público y, a su vez, a la crítica, quiere ello decir que está uno en el sendero adecuado.

-O sea que, en su persona, tenemos en ciernes un segundo Talavante. ¿Digo bien?

Te digo que, sin falsas modestias, si lo que hice en Gijón hubiera ocurrido en Madrid, el impacto hubiera sido tan deslumbrante como el del compañero Talavante. En la feria de la Virgen de Begoña, como en otras muchas plazas, la verdad es que me sentí muy a gusto y, esa dicha es la que transciende a los tendidos. Es verdad que, desde que soy matador de toros no he vuelto a Madrid pero, como sí actué de novillero, puedo dar fe de que en Las Ventas, todo lo que se haga con apasionada entrega, cala muy hondo. Como te decía, en Gijón me sentí altamente valorado y muy reconocido por la afición, las pruebas, no son otras que todos los premios que me dieron.

-Por lo que veo, no es usted de los que desprecia a la afición de Madrid como han hecho tantos a lo largo de la historia, sencillamente, para auto justificarse en sus fracasos madrileños. En realidad, ¿no le parece a usted Madrid una afición muy exigente; algunos dirían que son intransigentes?

De ninguna manera. Estamos hablando de la mejor afición del mundo y, cuestionar a los aficionados madrileños, me parece un acto de pobreza mental y, a Dios gracias, primero como aficionado y, acto seguido como matador de toros, se valorar al gran público de Madrid que, pese a quien pese, sigue lanzando toreros. Pero fíjate que, es tanta la grandeza y la nobleza de este público que, en repetidas ocasiones, hasta han premiado fuertemente a toreros que, como bagaje, solo tenían o tienen su honradez; sin apenas valores artísticos. Pocos públicos existen en el mundo que sean capaces de entregarse del modo que lo hace Madrid. Sin desdeñar a nadie, ahí está el compañero López Chaves que, con el bagaje de su verdad, ha convencido a todos.

Como siga usted regalándoles lisonjas a los aficionados madrileños, cuando confirme usted su alternativa, a este paso, ya los tiene metidos en el bolsillo. ¿No le parece?

No tiene nada que ver. Yo puedo decir misa a favor de estos aficionados pero, el éxito, el mío, dependerá de mi persona. Está claro que, la actitud de un torero, suele ser primordial; he querido decir que, cuando Las Ventas comprueba que la entrega del torero es absoluta, como le acompañe el toro, el éxito está más que asegurado.

-En realidad, ¿Cómo se ha sentido en la presente temporada? Imagino que muy feliz porque le estoy escuchando y, puedo dar fe de sus convicciones, de su tremenda confianza en su propia persona por querer ser torero.

Me he sentido muy firme en mis actitudes y, me cabe la alegría de confesar que he estado por encima de todos los toros que he podido lidiar y que, con fortuna para mi, los triunfos se han sucedido en distintas plazas y, terminar la temporada con cuatro orejas en mi haber en la plaza de mi pueblo, ha sido un lujo inmenso; es más, he toreado con muchas de las figuras actuales y he tenido la sensación de poder estar a la altura de cualquiera; es cuestión de rodaje puesto que, el sentimiento, te lo aseguro, lo llevo dentro de mi ser.

Terminar el año con casi veinte corridas de toros y, para mayor dicha, sin tener que poner para torear; es más, según me han contado, usted ha ido cobrando unas cifras muy hermosas para un muchacho que empieza, todo eso, me temo que debe de dar mucha confianza, infundir una moral de hierro para su persona, ¿verdad? En realidad y respecto a lo que le digo, ¿qué parte de mérito tiene Carlos Zúñiga en su carrera, en calidad de apoderado?

Contestando a la primera parte de tu pregunta, debo de confesarte que, afortunadamente, donde he toreado, se me ha valorado y respetado, todo a la vez; yo, de mi parte, he puesto todo sin regatear esfuerzo. En segundo lugar, hay que hacer notar que Carlos Zúñiga es un hombre importante, un taurino apasionado que, para mayor dicha mía, sabe muchísimo de toros y, a su vez, es capaz de mover los hilos del taurinismo con inusitada perfección. No puedo quejarme del trato tan fantástico que me ha dado este señor; soy un afortunado. Entiendo que la carrera de un muchacho que empieza hay que llevarla con mesura, con cariño, con pasos firmes y, Zúñiga, como todo el mundo ha comprobado, su labor, la ha desempeñado de forma excepcional; estoy muy contento.

-Desde luego, si yo me llamara Carlos Zúñiga, tras escucharle a usted, me sentiría muy dichoso pero, ¿no se dejará usted tentar por alguien que llegue a su lado con un talonario de cheques y le diga que, en lo sucesivo, le pondrá muchos ceros para cada una de sus actuaciones y, en tal envite, dejar abandonado al apoderado que ha creído en usted desde el primer día que empezó?

Los llamados cantos de sirena ya pasaron a mejor vida. Ahora, si te fijas, existen muchos apoderados independientes y, en realidad, son los que están haciendo grandes a los toreros; pruebas, las tenemos en tropel. Es más, como sabes, por esa circunstancias de que tú apuntas, se han perdido muchos toreros; es más emotiva la lucha en solitario y, ganándose uno las corridas tarde tras tarde. Yo soy un ejemplo de cuanto estoy diciendo.

-¿Ha llegado a pensar que, un día, una cornada fuerte le pueda quitar la ilusión, algo que nadie deseamos para usted, por supuesto?

Muy pobre sería yo si no tuviera asumido el riesgo de la cornada; todavía no la he “saboreado” pero, en realidad, estoy preparado para todo. Es más, los toros hieren y, a lo largo de la temporada, han caído muchos compañeros; en realidad, la misión del toro es coger al toreo y, el diestro, crear arte y procurar que no te cojan. El riesgo siempre está ahí. Yo puedo decir que he tenido mucha suerte.

-¿Y no se ha planteado usted que, sus compañeros, los que han resultado heridos, lo han sido por pisar terrenos que usted no ha pisado?

No tiene nada que ver, por Dios. Yo tengo la conciencia de haberme puesto en terrenos inverosímiles y, las pruebas que tengo son mis éxitos. Es verdad que, al respecto, me ha acompañado mucho la suerte porque, la cornada, nunca lo olvides, es el accidente “laboral” de nuestra profesión; verdad es que, los toros pueden cogerte de muchas maneras y, en mi caso, pese a haber pisado terrenos prohibidos, he tenido la fortuna de salir ileso. Pero sí, repito, estoy preparado para afrontar todos los riesgos de esta hermosa profesión que, por las connotaciones de la misma, la hacen grande entre las grandes.

-Por todo lo que me está contando, torero, creo adivinar que, el próximo año, Dios mediante, puede ser su año. ¿Lo cree usted así?

Evidentemente y por muchas razones así debe ser. Es más, tengo muchos motivos para creerlo de tal modo. Los pasos que este año hemos dado han estado motivados por la coherencia en todas nuestras acciones y, como Carlos Zúñiga me dice, el próximo año afrontaremos nuevos retos, especialmente, el confirmar mi alternativa en Madrid y otros retos de igual nivel. Digamos que, desde que tomé la alternativa en Valladolid, estoy haciendo la “preparatoria” para cuando vaya a Madrid, aprobar con nota alta la reválida; en ello estamos.

Gracias, matador por sus declaraciones que, a no dudar, son el reflejo hermoso de sus intenciones y, como ha ocurrido esta temporada, la realidad más convincente. Que sigan sus éxitos. Su persona, así lo demanda y, por supuesto, merece.

* Fotografías: gentileza de Javier Prieto

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